El presidente de Rusia, Vladimir Putin, recibió el jueves en Moscú al secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, para abordar el fortalecimiento de los vínculos bilaterales, incluido un proyecto de gasoducto para transportar gas ruso al país persa.
Rezaei calificó el encuentro como "un intercambio sumamente importante", según declaraciones difundidas por la embajada iraní. Tras la reunión, señaló que ambos discutieron la construcción de gasoductos desde Rusia hacia Irán.
"Durante la reunión con el Sr. Vladimir Putin, se abordó la construcción de gasoductos desde Rusia hasta Irán", afirmó Rezaei, de acuerdo con la televisión estatal iraní. El funcionario sostuvo que el proyecto busca que Irán cubra sus necesidades internas de gas y, a la vez, facilite la venta de combustible ruso a países vecinos.
Irán figura entre los grandes productores mundiales de gas natural, pero sufre desde hace tiempo déficits de abastecimiento para los sistemas de calefacción. La guerra con Estados Unidos e Israel, iniciada en febrero, agravó esa situación. Durante la fase de mayor intensidad de los combates, que se extendió cerca de 40 días, ambos países bombardearon infraestructuras iraníes, incluidas refinerías de gas natural.
Rusia e Irán, dos de los países con más sanciones internacionales, estrecharon sus relaciones desde la invasión rusa a gran escala de Ucrania en 2022. A comienzos de octubre, Putin afirmó que Moscú estaba dispuesto a participar en una mediación para poner fin a la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel en febrero.
Rezaei indicó que Putin resaltó la necesidad de crear mecanismos de seguridad regional y "la inadmisibilidad de cualquier injerencia de potencias externas" para resolver la situación en Medio Oriente.
El martes, el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, afirmó que no existen elementos para sostener que Estados Unidos prepare un ataque nuclear contra Irán, después de que el periodista estadounidense Tucker Carlson adelantara esa posibilidad. "No veo motivos reales para llegar a tales conclusiones", declaró Lavrov, según recogió la agencia Interfax.
El canciller indicó que Moscú no contactó a Washington para pedir información sobre esa versión, aunque señaló que Rusia "toma nota" de los dichos de Carlson.
En paralelo a la visita del líder iraní, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, alertó que Irán intensificó la represión y amplió el uso de la pena de muerte después de las protestas nacionales registradas entre finales de diciembre y mediados de febrero.
En un informe distribuido el jueves a la Asamblea General de la ONU, Guterres indicó que 151 personas fueron ejecutadas en los primeros tres meses de 2026. "En algunos casos, parece que la pena capital también se utilizó como medio de control, con un efecto disuasorio sobre activistas, manifestantes y aquellos considerados una amenaza para la seguridad nacional, o por motivos políticos", señala el documento.
La Oficina de Derechos Humanos de la ONU informó que al menos 53.777 personas fueron detenidas en relación con las protestas que se extendieron entre el 25 de diciembre de 2025 y el 15 de febrero de 2026.
El informe recogió denuncias de torturas y malos tratos atribuidos a las autoridades iraníes. Entre las prácticas mencionadas figuran violencia sexual, golpizas graves, ahogamiento simulado y períodos prolongados de aislamiento. Según el documento, las autoridades apelaron a motivos de seguridad nacional para ampliar las ejecuciones, las detenciones masivas y los arrestos tras la escalada de hostilidades del 28 de febrero.
(Con información de AFP y EFE)